Varias veces en el día me dispongo a pensar en qué será lo mejor.
Pero jamás llego a algo concreto. Pienso en que sigo muy confundida por todo… todo lo que había planeado quedó en nada y ahora todo es muy incierto.

Pienso en que verdaderamente quiero que sea ELLA la persona con quien quiero estar… siempre. No saben lo difícil que es que alguien llegue a conocer exactamente quién eres y te amo por eso, con todos tus defectos y… ruidos y olores. OLORES, POR DIOS. No quiero volver a construir todo de nuevo con otra persona. Yo la quiero a ella, a nadie más.

Y cuando pienso en eso, pienso que si está en mis manos el volver a intentarlo, aceptar volver y que sirva de lección para las dos y crecer, podré decir -en un futuro- que pasamos por momentos difíciles pero que pudimos sobreponernos y seguir adelante. Pero al mismo tiempo, ella ha actuado de forma tan inmadura que siento que va a necesitar mucho tiempo para crecer, que nadie me asegura que esta situación no se va a repetir en el futuro porque al final termino yo lastimada… pienso que -quizás- volver sería “pan para hoy y hambre para mañana”.

El asunto es: volver no es inteligente de mi parte, no es quererse demasiado; es riesgoso porque no sé si será para mejor o peor; ya no siento que será lo mismo que antes, así que tanto ella como yo tendremos que trabajar en re-armar lo que teníamos.

Más bien, ahora que lo pienso fríamente, podría perder demasiado si no vuelvo a intentarlo porque jamás sabré cuál habría sido el resultado… puede que ahora podamos de verdad crecer las dos y quizás “ser eternas”. Pero si no lo intento, me quedaré por siempre con la duda del "qué hubiera pasado sí…" y yo he dicho siempre que ésa frase jamás será mía. Yo siempre juego mis opciones y pienso que también debo jugarme esta… sin importar lo que otros puedan pensar.

Total, si esta vez ya no resulta, juro por Dios que no me quejaré con nadie. Ni siquiera con Tumblr.